De “reporte ESG” a supervivencia financiera: lo que IFRS S1 y S2 realmente cambiaron
HM
La Importancia Creciente de los Reportes ESG
Hay momentos en que una norma no cambia un formato. Cambia una era.
IFRS S1 y IFRS S2 no nacieron para que las empresas “se vean mejor”. Nacieron para que el mercado pueda responder una pregunta incómoda, pero inevitable: ¿qué tan defendible es el futuro de esta organización… cuando el clima y la sostenibilidad empiezan a mover caja, financiamiento y costo de capital? Eso es exactamente lo que dicen, sin rodeos.
Desde periodos anuales que comienzan el 1 de enero de 2024, IFRS S1 exige revelar riesgos y oportunidades relacionados con sostenibilidad que razonablemente podrían afectar flujos de caja, acceso a financiamiento o costo de capital en el corto, mediano o largo plazo. (ifrs.org)
Y IFRS S2 hace lo mismo, pero con el foco puesto en clima: riesgos físicos, riesgos de transición, y oportunidades climáticas que pueden cambiar los prospectos financieros de una empresa. (ifrs.org) La traducción al mundo real es brutalmente simple: el desempeño deja de ser reputación y se vuelve un componente de evaluación financiera.

Lo que estas normas están pidiendo, en lenguaje humano
IFRS S1 y S2 ordenan el problema con cuatro preguntas que ya no se pueden esquivar.
Primero: ¿quién gobierna esto de verdad? No “quién lo lidera en un comité”, sino qué procesos, controles y responsabilidades existen para monitorear y gestionar estos riesgos.
Segundo: ¿cómo entra en la estrategia? No como una presentación bonita, sino como decisiones reales sobre crecimiento, inversiones, operación, expansión, continuidad.
Tercero: ¿cómo gestionas el riesgo? Cómo lo identificas, cómo lo priorizas, cómo lo monitoreas, y si eso está integrado al sistema general de gestión de riesgos.
Cuarto: ¿cómo demuestras desempeño? Métricas, objetivos, avance, y evidencia de que lo que declaras tiene sustento. (ifrs.org)
En otras palabras: esto no es “reporting”. Es la instalación de un sistema de gestión que obliga a la organización a mirarse de frente.

Por qué esto golpea más fuerte al entorno construido
Porque el entorno construido —edificios, centros comerciales, plantas, campus, cadenas de locales— no se defiende con intenciones. Se defiende con datos operativos. Si tu activo no puede explicar su desempeño con evidencia, pasa algo silencioso pero letal: se vuelve discutible. En comité. En banca. En directorio. Y cuando un activo es discutible, el mercado hace lo que siempre hace: le sube el precio del dinero, le endurece el crédito, o le exige más retorno para compensar incertidumbre. IFRS S1 y S2 no inventaron ese castigo. Lo que hicieron fue oficializar el lenguaje con el que se ejecuta.

El detalle que muchos no vieron: S2 está construido para comparar, no para decorar
IFRS S2 integra y se apoya en el marco de TCFD, y además incorpora requerimientos de divulgación basados en industria que provienen de SASB. Eso significa que el reporte tiende a ser más comparable y menos narrativo; más “qué hiciste y qué pasó”, menos “qué dices que te importa”. (ifrs.org)
Y en 2025, el propio ISSB tuvo que reconocer algo importante: implementar divulgaciones de emisiones puede ser complejo y costoso, especialmente en la fase inicial. Por eso emitieron en diciembre de 2025 enmiendas a los requerimientos de divulgación de emisiones de GEI en IFRS S2 para reducir complejidad, riesgo de duplicación y costo de aplicación, sin perder utilidad para los usuarios. (ifrs.org)
Eso también es un mensaje: esto va en serio, pero quieren que sea aplicable. No es un juego de “perfección”, es un juego de “credibilidad”.
La salida elegante: dejar de operar a ciegas
Aquí es donde entra nuestra convicción como Regenerativa. El mundo no se va a salvar por discursos. Se va a salvar por decisiones sostenidas que se convierten en sistemas. Y el primer gran movimiento no es “certificarse”. Es más básico: dejar de operar a ciegas.
Cuando una organización hace visible lo invisible —consumo, fugas, confort, costo, emisiones—, la conversación cambia. El riesgo deja de ser una sombra y se vuelve una ruta. La estrategia deja de ser aspiración y se vuelve plan. Por eso nuestro enfoque es simple, pero exigente: medir, ordenar, demostrar. Instalar evidencia. Volver el desempeño defendible. Y entonces sí: Net Zero deja de ser una frase bonita y se convierte en una forma de operar.
Cierre
La pregunta ya no es si te van a pedir evidencia. La pregunta es si vas a estar listo cuando llegue el momento de demostrarla. Y si quieres empezar por lo correcto, empieza por el único lugar donde todo se aclara: tu operación real. El primer paso es simple: un diagnóstico claro para saber dónde estás, qué se está fugando y cuál es la ruta más inteligente y rentable para avanzar.

